Triste, ella está triste.
Sobrevive,
con la mirada perdida,
recordando el cuerpo suyo que no dolía.
Maldito ser insaciable
que la llevó a la locura,
ignorante aquella mano
que se alza sobre el manso.
Que valor, el suyo, tan grande y poderoso.
y como duele,
¿dolor? ¿tú me hablas de dolor?
dolor yo al verte.
Maldito maltratador,
que no conoce la vida,
solo habla se muerte.
y yo, ¿de que hablo yo?
mírame,
él me construyó,
y ahora...
¡maldito maltratador!
¡Maldito seas!
Aprieta el puño,
dispara valiente.
Maldito cobarde,
suéltala ya,
ten coraje,
mátame a mí.
Aurelia Mailat

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