La esencia de una mujer...la locura de un hombre...

domingo, 6 de noviembre de 2011

Extraña Sensación

(este texto, lo escribí cuando iba a 1º bachiller, andaba perdido entre mis cosas, por fín lo encontre..., creo que es el mejor relato que he podido escribir)








Cuando me tocó, su dedo se deslizo sobre mi piel; empecé a temblar, seguidamente noté un escalofrío, esa extraña sensación surgió cuando nuestra piel se tocó por milésimas de segundo, más extraño es aún, desconocer de quién era esa piel, desconocer quién rozó mi piel, sólo se que me tocó y ese rozamiento me hizo desaparecer.
Se deslizó de tal forma que llamó mi atención. Quizás me he enamorado, nose, sólo sé que lo desconozco, y eso, me asusta; deseo saber quién es, desde ese día sueño por las noches con ese maravilloso..''rozamiento'', y no penséis que me toco de la forma más sencilla, no, no fue así, lo sencillo es simple y esto es algo muy complejo, pero esta sensación es maravillosa...

me rozó, me tocó, andando por la calle, llena de gente, sí, pero lo hizo, y en esas milésimas de segundo sólo los dos existíamos, me rozó la mano derecha, bendita mano...
Nunca pensé que solo un roce me hiciera sentir esto, cuando lo hizo, cuando me tocó, permanecí inmóvil durante unos segundos. Pero tenía, debía reaccionar, y buscarlos, esa sería mi misión,

Él me atraía, o quizás no era él, y esa su mano, grande, suave, sensual...¿qué tendría esa mano? la mano que me enamoró...
Pero debía reaccionar, ''despierta'' grite, miré hacia atrás, ¿donde estaba?, lo busque entre miles de personas, pero no estaba.En aquella plaza era imposible correr, miles de cuerpos me empujaban de un lado a otro, me faltaba el aire, pero eso ahora no importa, llegue a un descampado, e inconscientemente, me puse a correr, corría y corría, sólo quería verlo, sentía como mis músculos se contraían, el sudor de mi frente se manifestaba en forma de gota, y caía resbalando por mi cara.Me estaba ahogando, paré.
Todo a mi alrededor comenzó a girar, estaba todo en silencio, sólo se podía escuchar, los latidos de mi corazón , aquellos latidos acelerados...
No podía más, me senté justo  a un arbusto, pensativa y muy desconcertada, lloré de impotencia, sentía como un gran vacío, cómo una gran ausencia, me faltaba él, su mano...me levanté, decidí seguir mi camino, y volver a casa...

A la mañana siguiente, lo volví a buscar, me rocé con tantas manos pude, pero era inútil, todas eran frías y ásperas, no me trasmitía aquella sensación que sólo él provocaba en mí...

Pasó Noviembre, y vino Diciembre, seguía paseando todas las tardes por aquella plaza, me rocé con tantas manos mojadas y frías por la nieve...
No me explicaba cómo después de un largo mes, seguía buscándolo, pensando, pensando el momento del roce...buf... fue el momento más intenso de mi vida.
Seguía buscando, pero no lo encontré, hasta que una noche, en un bar cercano a la plaza, lo encontré, y volvieron a rozarse nuestras manos, pero esta vez de una forma más directa, él me agarro con fuerza.En ese momento, me estremecí, mi corazón comenzó a latir con intensidad, el pronunció unas palabras ''te he estado buscando'' dijo fijando su mirada en mis ojos, permanecí inmóvil, sentí un temblor, cuando abrí los ojos, todos estábamos en el suelo, ensangrentados, no pude ves más, el estaba enfrente, es extraño pero nuestras manos seguían apretándose, vi cómo cerro los ojos y me soltó la mano...y fue entonces cuando deje de escuchar los latidos de mi corazón...

Aurelia Mailat

No hay comentarios:

Publicar un comentario